Un plan

Cuando entró, vio los cuerpos de sus seres queridos esparcidos por toda la sala. Se sintió rota, quebrada, como si un estafador se hubiera aprovechado de ella. Se le ocurrió llamar a la policía, pero esa idea pronto murió al imaginar que no le creerían y que podría ser señalada como la principal sospechosa por sus antecedentes penales y de violencia.

Se sentó en una silla de madera a esperar a que cayera la noche.

No podía creer lo que veía. 

Sintió frío.


-Algún plan se me ocurrirá- pensó.

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