Poema inacabado con punto y final
Todavía pienso en tus ojos cargados de mariposas y tu sonrisa de miel demasiada dulce para mis fantasmas tus manos pequeñas y escurridizas tu dedo del pie torcido y la cicatriz que llevas en el hombro como medalla al mérito de una tarde de travesuras. Todavía pienso en tu olor a café por las mañanas en tu cabello caído que poblaba mis almohadas en el pan integral que no me gustaba tu postura hilarante al sentarte dentro de mi carro y tu manera de celebrar cuando algo de verdad te entusiasmaba. Y me sentí orgulloso de ti, sabes y te soñé e imaginé distinta y quise inventar un mundo donde no existieran los ratones levantar una casa con yerberas y vaquitas y viajar en una lancha donde nunca tuvieras que bajarte. Pero no me alcanzó el tiempo, amor no me alcanzó la fuerza no me alcanzó el dinero quizás, no me alcanzó el destino y regresé a la casa pisoteado por los días y te encontré y saboreé distinta y descubrí que eras sólo una caricatur...